"Preciso será... cambiar de rumbo: nuestras cátedras deberán ser focos de ideas abstractas, pero muy principalmente talleres y obradores en que el joven alumno se prepare completamente para la vida profesional; en ellas el alumno estudiará los libros, pero sobre todo las cosas, la naturaleza misma, a la cual aplicará por sí mismo y bajo la dirección del profesor, las reglas aprendidas en los textos. Será fuerza, además, marchar con los tiempos, e introducir rápidamente en los medios de enseñanza y en el caudal de disciplinas de cada Facultad cuantos progresos sean la luz en el extranjero y sean convenientes a la labora profesional. Rutina en los programas, falta de objetivismo en la enseñanza y ausencia de espíritu de investigación original, he aquí las tres grandes faltas de nuestras Universidades y las verdaderas causas de nuestra decadencia intelectual e industrial"
"Apuntes para un plan de reforma de la enseñanza de las Facultades de Medicina", 1899.