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Prólogo: La Medicina Legal, al constituir la aplicación de los conocimientos médicos a los problemas jurídicos (tanto de Derecho penal como civil y laboral), es de hecho un cruce de caminos entre el mundo jurídico y el médico. Todos los que hemos ejercido la Medicina Forense y nos hemos apasionado por la combinación y encaje del conocimiento científico con la utilidad jurídica, sabemos que en el ámbito penal, una importante cantidad de delitos tienen como origen las drogodependencias o están directa o indirectamente relacionados con éstas. Efectivamente, las drogas de abuso generan, además del extendido y dramático problema sanitario (el daño a la salud, generado tanto por la toxicidad directa de las drogas de abuso como por las conductas y hábitos asociados al consumo), un grave problema jurídico-penal, al encontrarse muchos de estos pacientes incursos en problemas policiales y judiciales como resultado de su adicción. Hablar, por tanto, de Medicina Legal y Drogodependencia es hablar de una parte esencial de la disciplina médicoforense, que hoy no puede ni debe soslayarse.
En este contexto, la Medicina Legal juega un papel decisivo en muchas parcelas del conocimiento.
En primer lugar, el asesoramiento a los Jueces, Magistrados y Fiscales acerca de los efectos sobre la salud y características farmacológicas y toxicológicas de cada una de las drogas de abuso que existen o van apareciendo en nuestro medio. permitirá al juzgador aplicar el tratamiento penal adecuado. teniendo en cuenta parámetros como la alteración de la inteligencia y la voluntad que puedan producir estas sustancias (y que, en contra de la creencia popular, es radicalmente distinta en los diferentes grupos de drogas de abuso). las características e intensidad del síndrome de abstinencia cuando éste pueda producirse y la valoración del grado de adicción de cada individuo. teniendo en cuenta que la estimación de estas variables debe hacerse de modo individualizado, puesto que la misma sustancia a la misma dosis puede producir efectos distintos en individuos diferentes y dado que a medio y largo plazo las repercusiones en la salud mental del toxicómano crónico son imprevisibles, multiformes y extraordinariamente frecuentes. En este punto se dan la mano dos disciplinas científicas de importancia creciente en la sociedad actual, y especialmente en el ámbito forense: la Toxicología y la Psiquiatría. Para efectuar esta labor de asesoramiento a la Administración de Justicia que denominamos informe pericial, afortunadamente contamos en España con un grupo de profesionales especializados a las órdenes directas de Jueces. Magistrados y Fiscales, cuya actuación viene determinada por la Ley Orgánica de Poder Judicial y que se encuadran en el Cuerpo Nacional de Médicos Forenses (con especialistas en Psiquiatría Forense) y en el Instituto Nacional de Toxicología.
En segundo lugar. los conocimientos en Medicina Legal Y Forense deben evidentemente estar abiertos también a los profesionales jurídicos que se constituyen en parte (defensa o acusación particular), a fin de contribuir a que los derechos constitucionales del acusado queden debidamente garantizados. Por ello, la divulgación de estos conocimientos en el mundo jurídico es también una exigencia ética.
En tercer lugar, y aunque resulte en cierto modo paradójico, la Medicina Forense puede presentar una vertiente sanitaria en el ámbito de las drogodependencias. En muchas ocasiones, al drogodependiente detenido y puesto a disposición judicial le atiende en su patología aguda (intoxicación, síndrome de abstinencia, control de los problemas agudos de la patología asociada al consumo) un Médico Forense en un primer escalón, que además le derivará, si procede, a recibir la asistencia especializada que pueda ser necesaria. Por otro lado. a veces la puesta a disposición judicial de un drogodependiente puede suponer el inicio de un tratamiento médico de su patología orgánica asociada y/o de una oferta de tratamiento de desintoxicación y deshabituación que de otro modo posiblemente no podrían haberse producido. Es también un momento propicio para el ofrecimiento de los Servicios de Trabajo Social.
En definitiva. el texto que la Agencia Antidroga de la Comunidad de Madrid pretende ofrecer es de información jurídica y médico-forense a todo aquel que se encuentre relacionado con el problema de las drogodependencias en sus vertientes judicial y médica: Jueces. Magistrados y Fiscales, Letrados, Médicos Forenses y Médicos en general, Psicólogos Jurídicos y estudiosos de la problemática de las drogodependencias. Para ello, tanto la Agencia Antidroga como los coordinadores de este libro han tenido la inmensa suerte de contar con la inestimable colaboración de prestigiosos juristas y de valiosos profesionales integrantes del Cuerpo Nacional de Médicos Forenses y del Instituto Nacional de Toxicología.
Todos ellos han tenido como objetivo una información basada no en el estudio de bibliografía anterior, sino en su propia experiencia profesional en el mundo de la Administración de Justicia.
El objetivo de la Administración en un estado moderno es procurar una mejoría en las condiciones de vida de sus ciudadanos, y entre ellos sobre todo la de los más débiles y afectados. El ejercicio de la Medicina Forense mediante un asesora miento adecuado a los Tribunales de Justicia. puede poner su grano de arena en la consecución de este objetivo a través de un tratamiento médico-legal del drogodependiente que, posibilitanto la aplicación de las disposiciones legales vigentes (sustitución de las penas. atenuantes y eximentes), mejore las condiciones de vida y perspectivas de futuro de éste. Cada vez que esto se consiga, el conjunto de la sociedad se verá beneficiada. A ello quiere sumarse modestamente esta obra. que nace en la Comunidad de Madrid con vocación de servir a todos.
Dr. José Cabrera Forneiro
Doctor en Medicina. Psiquiatra.
Director-Gerente de la Agencia Antidroga de la Comunidad de Madrid.
Presidente del Comité Científico del Plan Nacional sobre Drogas.
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